En la actualidad Adidas es dueña 1.187 patentes. El ritmo de patentamiento comenzó a aumentar significativamente a partir de 2000. La mayor parte de estas patentes corresponden a zapatos deportivos con un fuerte componente de I+D. Por ejemplo, para incrementar las propiedades del calzado para chutear una pelota (WO9632856A2, 1996), para estabilizar suelas (WO 9807343), para mejorar la ventilación o la tracción, etc. O bien disminuir la fatiga y el stress de los músculos del deportista y los efectos de la humedad sobre el propio calzado.
Llama la atención de estas patentes el hecho de que pocas se refieren a un calzado completo, sino más bien a partes y componentes del mismo, desde las suelas, las molduras, remaches, etc.
Solo 56 de patentes de Adidas corresponden a pelotas, incluyendo métodos para fabricarlas (WO0183047A1, 2001) de manera tal que se obtenga una mayor esfericidad, durabilidad, suavidad, etc.
Todo esto descansa no solo en la labor de inventores y diseñadores, ingenieros químicos (plásticos y polímeros son la materia prima) sino una red de alianzas con otras empresas del rubro tales como Nike o Umbro. Ninguna patente es exclusivamente Adidas en términos del conocimiento aplicado. Por ejemplo, la suela intermedia (US5822886A, 1998) se basa en nada menos que 18 patentes anteriores (Nike, Bata, American Sporting, entre otras). Por cierto, estas alianzas estratégicas y tecnológicas no incluyen a Puma. La rivalidad entre los hermanos Dassler sobrevive hasta el día de hoy.
