Como se sabe, cientos de especies realizan un recorrido anual de Norte a Sur en virtud de las estaciones y de sus hábitos reproductivos. Es uno de los misterios de la naturaleza, y un dolor de cabeza para las aerolíneas y las empresas de transmisión eléctrica, entre otras. En las rutas migratorias son frecuentes las colisiones de una o más aves contra cables de alto voltaje: el pájaro muere y una comunidad queda sin electricidad. Un equipo de científicos colombianos del ICIPC (Instituto de Capacitación e Investigación del Caucho y el Plástico), con sede en Medellín, desarrolló un aparato para salvar la vida del pájaro y cautelar por el suministro continuo de electricidad.
Y se basa en un principio muy simple: la visualización.
El dispositivo consta de un sistema de sujeción de cables o alambres aéreos del cual se desprende el cuerpo central, ambos fabricados de un material polimérico. El cuerpo central consta de dos componentes con perforaciones para disminuir la resistencia al viento, de colores diferentes para generar contrastes con el terreno y la vegetación a distintas horas del día.
Por cierto, existen otros dispositivos que simulan ser aves de rapiña, pero que requieren de un motor para darles movimiento (y credibilidad): son más costosos y requieren de mantenimiento. Hay también esferas, pero son difíciles de instalar y tienen componentes metálicos que pueden provocar corrosión en los cables.
El invento colombiano se basa en un estudio mas fino del comportamiento y la visión de las aves. Tiene además la belleza de lo simple. Es barato y fácil de usar, y prueba de ello es su impacto en la industria: ha sido utilizado por otras 24 patentes del rubro y utilizado por decenas de empresas eléctricas en el mundo.










